HISTORIAL / PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS
  HOMENAJE NACIONAL DE PERIODISMO
CULTURAL FERNANDO BENÍTEZ
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HOMENAJEADOS
2013
Juan Villoro
2012
Rogelio Cuellar
2011
Guillermo Sheridan
2010
Hugo Gutiérrez Vega
2009
Roger Bartra
2008
Ignacio Solares
2007
Héctor García
2006
Emmanuel Carballo
2005
José de la Colina
2004
Paco Ignacio
Taibo I
2003
Braulio Peralta
2002
Armando Ponce
y Padilla
2001
Huberto Batis
2000
Cristina Pacheco
1999
Emilio García Riera
1998
Raquel Tibol
1997
Vicente Leñero
1996
Jaime García Terrés
1995
José Emilio Pacheco
1994
Elena Poniatowska
1993
Carlos Monsiváis
1992
Fernando Benítez
 
  2007
Héctor García
(México, 1923-2012)

 

Hablar de Héctor García (Ciudad de México, 1923) es adentrarse en un enorme bagaje cultural, en un mosaico de imágenes que lo mismo nos conmueve o nos rebela. Su valor no se circunscribe a lo profesional, sino que va más allá y nos habla de su lucha constante por la superación, por dejar atrás un origen y un destino que, de haber sido otro, lo habrían devorado.

Héctor García es un pato auténtico de La Candelaria, que aprendió desde muy joven a sobrevivir en el ambiente salvaje, injusto y cruel de los barrios bajos del México posrevolucionario.

Padeció en carne propia hambre, golpes y miseria, sostenido únicamente por un espíritu indomable, por sus ansias de libertad y de alejarse de ese entorno.

Héctor García abandonó su casa antes de los siete años, para convertirse en habitante de la calle. Años más tarde, y gracias al apoyo del doctor Gilberto Bolaños Cacho, quien se convirtió en su mentor, consiguió una beca para estudiar en el Instituto Politécnico Nacional donde empezó su acercamiento con la fotografía, al hacerse cargo del periódico mural de la escuela. Sin embargo, otra vez el hambre y la necesidad lo obligaron a abandonar las aulas y, en busca de nuevos horizontes, viajó a Estados Unidos en 1942, donde por un accidente descubrió su vocación.

Al regresar a México, trabajó para Celuloide, revista dirigida por Edmundo Valadés, y empezó a estudiar en la Academia de Artes Cinematográficas, donde conoció a Manuel Álvarez Bravo —entre otros grandes personajes—, quien le enseñó un oficio y le mostró otro mundo y una manera propia de verlo. Fue así como Héctor García empezó a captar la vida a través de la lente de una cámara.

El trabajo de Héctor García se distingue por la fuerza de sus emociones, su belleza y plenitud de forma, y por la profunda sensibilidad y comprensión de la condición humana, de la vida que lo rodea: desde el accidente de calle, hasta la plástica sublimada, pasando por todos los matices de las acciones del ser humano sobre la tierra y sus reacciones ante los hechos.

Héctor García ha sido además un hombre preocupado por dar un testimonio puntual y veraz de la sociedad y su acontecer. Su cámara ha captado momentos tan diversos como los movimientos sociales del Vallejismo, el estudiantil de México 68 y la guerra del Medio Oriente, trabajos que le han valido tres premios nacionales de Periodismo. En su archivo también se pueden encontrar más de dos millones de negativos en los que capturó momentos inolvidables de la Época de Oro del cine mexicano.

Norma Rivera