El que no lee vorazmente
no puede jamás ser escritor
Mayra Montero
En El placer de la lectura, la FIL Guadalajara encontró el foro idóneo para acercar a las dos orillas fundamentales de un libro: lectores y escritores.
En un salón, autores e intelectuales se reúnen con un público interesado en conocer cómo se hicieron lectores. Poetas, narradores, cuentistas y amantes de la literatura hablan sin formalismos de su experiencia lectora, de los títulos que los han acompañado a lo largo de sus vidas, de sus hábitos lectores; en suma, de su filias y fobias literarias. La lectura se desacraliza, quien habla se convierte en confidente y, al mismo tiempo, guía para ese amplio segmento de la población que se siente perdido en el universo del mundo literario.
El placer de la lectura es, antes que nada, un programa de fomento a la lectura, que busca difundir el amor por los libros y la lectura entre el público que año con año acude a su cita ineludible con la FIL. A nueve años de su creación, más de 150 personas han participado en este foro.
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