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Quebec en el corazón de las Américas
Vasta península continental, con un territorio
de 1.7 millones de kilómetros cuadrados, casi tan grande
como el de México. La mitad está cubierta por bosques
y salpicada de varios miles de lagos y ríos, que constituyen
3 por ciento de la reserva de agua dulce del planeta. Lugar del
espacio, del agua, de la nieve y del bosque, cuenta con una población
diversa, venida de todos lados del mundo y bien anclada en el suelo
de América, fiel a sus orígenes europeos, abierto
a todos los horizontes. Ese es el Quebec de hoy. Única sociedad
mayoritariamente francófona en América del Norte.
Se ha formado a partir de mestizajes culturales y mantiene un profundo
vínculo con su cultura, símbolo mismo de su identidad,
al tiempo que se afirma como un Estado moderno, volcado hacia el
futuro.

Una cultura que viaja
Encrucijada de la cultura europea y la norteamericana,
Quebec, con sus 7.5 millones de habitantes, desborda energía
creativa y vitalidad cultural. Éstas se manifiestan tanto
en la literatura, la música, el teatro, la danza o las artes
circenses, como en la pintura, la escultura o los oficios artísticos.
Prueba de esto es el impresionante número
de creadores quebequenses que brillan en la escena internacional:
Céline Dion, Leonard Cohen, François Girard, le Cirque
du Soleil, la Bottine Souriante, Luc Plamondon, Oscar Peterson,
Jean-Paul Riopelle, Denys Arcand, André Laplante, Robert
Lepage, Marie Laberge, Mariette Rousseau-Vermette, Maurice Savoie,
Margie Gillis, Édouard Lock, Michel Tremblay, Marie Chouinard,
Marc-André Hamelin, Mistress Barbara y hasta DJ Ram.
Al filo de las estaciones, la sucesión
continua de festivales y manifestaciones internacionales que celebran
todas las disciplinas y formas de arte, siembran en los cuatro puntos
cardinales de Quebec, un viento de fiesta que atrae a los creadores
y a los turistas del mundo entero.

Una literatura valorada
Que una literatura de expresión francesa
haya podido desarrollarse en el continente Norte Americano es casi
un milagro. Toda proporción guardada, si se toma en cuenta
su población, Quebec produce tantas obras como Alemania,
Francia, Italia o Estados Unidos. Rodeados desde siempre de una
fuerte competencia extranjera, los editores quebequenses ocupan
nada menos que 50 por ciento del mercado local del libro, en todos
los géneros.
De Philippe Aubert de Gaspé a Réjean
Ducharme, de Émile Nelligan a Gaston Miron, de Marie-Claire
Blais a Gaétan Soucy, la literatura ha sido uno de los medios
de expresión cultural que han permitido a los quebequenses
sobrevivir y regocijarse en su lengua.
Con el tiempo, la literatura también se
ha enriquecido de voces que vienen de otros lugares; su presencia
y éxito dan un doble testimonio del rostro multiétnico
de Quebec y de su apertura hacia el mundo. Entre estos autores basta
mencionar a algunos como Abla Farhoud, Sergio Kokis, Ying Chen,
Dany Laferrière, Émile Olivier o Neil Bissoondath.

Economía diversificada
Cuenta con una economía ampliamente desarrollada,
diversificada y abierta hacia el mundo. En 2000, se clasificaba
en el lugar 29 entre un total de 176 exportadores mundiales. Más
allá del sector terciario, las industrias manufactureras,
la construcción, la explotación de sus recursos agrícolas,
pesqueros, forestales, mineros e hidráulicos, sus fuerzas
vivas reposan cada vez más en el desarrollo de la tecnología
de punta, especialmente en las ramas de la información, la
producción aeroespacial y la industria farmacéutica.
Es el tercer productor mundial de aluminio y uno de los productores
de papel más importantes del planeta.
Por su cultura, su historia y su geografía,
Quebec es un puente natural entre América, Europa y otros
continentes. Los acuerdos de libre comercio le dan, además,
un acceso privilegiado a un mercado de más de 400 millones
de consumidores.
Es este el Quebec que visitará Guadalajara,
en un encuentro editorial y cultural que busca no sólo actualizar
los lazos que lo unen con México y el resto de Iberoamérica,
sino también compartir el espíritu de su gente, su
capacidad de gozo de todas las artes y su enorme alegría
de vivir.
Fuentes:

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