NOTA AL LECTOR

La FIL nació en 1987, en la misma década que el grupo de escritores que ahora presentamos, marcada por el mismo contexto histórico, compartiendo la estética de ese tiempo, mirando a través de la misma persiana americana.

No les pondremos etiquetas, ni nietos del boom, ni del post-boom, ni discípulos del crack, simplemente diremos que son jóvenes que experimentan, que se atreven, que están atentos a la dramática realidad de sus países, hijos del neoliberalismo, para quienes la violencia y el narco ya no son personajes, sino parte de su contexto de vida.

Para elegir a este grupo de 20 escritores nacidos en los ochenta que proponemos como plumas a tomar en cuenta en la nueva literatura latinoamericana, recurrimos al trabajo en red, consultamos a amigos periodistas, escritores, editores, libreros, “lectores de a pie” en una veintena de países, luego nos pusimos a leer junto con ellos y a descubrir el rico universo que nos develaba el listado de nombres desconocidos.

Provenientes de trece países, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guatemala, México, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela, con un amplio abanico de propuestas estéticas; diez mujeres, diez hombres, ya que ahora mejor que antes, ellas se han sabido abrir espacio; ponemos a consideración del amable lector esta selección.

Como toda lista ésta es imperfecta, hay nombres que faltan aquí sin duda, prueba de la riqueza de creación que actualmente hay en nuestro continente.

Especial reconocimiento merece Melina Flores, quien adoptó este proyecto con un cariño y profesionalismo fuera de serie; cientos de correos electrónicos escritos, cientos de páginas leídas no hicieron mella en su entusiasmo.

Qué mejor manera de celebrar los primeros 30 años de vida de esta feria, que la apuesta por los nuevos valores literarios de nuestro continente, con la firme convicción de que la FIL seguirá siendo la vitrina para la literatura de América Latina. Laura Niembro Directora de Contenidos

Laura Niembro
Directora de Contenidos