imagen FIL imagen FIL
icono Prensa

Comunicado

Guadalajara, Jalisco, a 01 de diciembre de 2025

En México, los niveles socioeconómicos altos piratean más

Un estudio da una muestra del consumo de libros en el país, y ofrece algunas conclusiones que no son las esperadas

 

La gran pregunta del mercado editorial en el país bien podría ser: ¿Quién compra libros en México? Eso llevaría a otros hallazgos, como dónde viven los que más consumen libros, dónde los buscan, cuál formato es el más popular, por qué no compran cuando no compran. Sin embargo, los datos no existían… hasta ahora: NielsenIQ, empresa que analiza el comportamiento de consumidores, dio a conocer una parte de los datos de una encuesta que realizaron durante tres semanas en el país para conocer los hábitos de compra de libros en los últimos doce meses.

El estudio, pertinentemente llamado "¿Quién es el comprador de libros en México?", fue patrocinado por tres editoriales: Planeta, PRHouse y Hachette. Aunque era inédito en el territorio mexicano, ya existe uno enfocado en Brasil, como explicaron Luiz Gaspar y Mariana Bueno, representantes de NielsenIQ, gracias a herramientas como Bookscan, un dispositivo creado por Nielsen especialmente para la industria editorial, que recopila datos de venta de libros en el punto de venta.

Entre la información más relevante, Gaspar y Bueno mostraron gráficas sobre distintos aspectos de los comparadores, como demografía, rangos de edad, ámbito socioeconómico. NielsenIQ tomó en cuenta la adquisición de cualquier libro: de ficción, de texto; digital, audio o impreso; adquirido en librerías, ferias, iglesias, incluso de manera ilegal. Estas fueron algunas de las cifras que expusieron:

* La población mostró que 18 por ciento (algo así como 18 millones de personas) ha comprado un libro en los últimos doce meses

* El libro está en tercer lugar después del streaming (en primer lugar) y el cine (en segundo)

* La compra de libros está debajo de la de celulares, del pago de plataformas de transmisión y televisiones

* Por género, los compradores se dividen en partes iguales: 50 por ciento mujeres y 50, hombres

* La mayoría de consumidores tienen entre 25 y 44 años

* Las regiones que más gastan en libros son Centro-Sur, Occidente y Centro-Norte

Cuando llegaron al ámbito socioeconómico, explicaron que no tomaron en cuenta los ingresos, sino una serie de elementos como educación, número de baños en casa, de autos y de personas que trabajan por hogar. Al respecto, estos fueron los números:

* Los que más compran no son quienes están en los niveles más altos, sino en la clase media

* 62 por ciento de la clase alta no compró un libro en los últimos doce meses, a pesar de contar con tiempo para leer, los medios para conseguirlos y el nivel de educación para procurarlos.

* Las personas que consumen más libros pirata (descargados de forma ilegal o PDF que no compraron, por ejemplo) pertenecen al grupo del nivel más alto

Sobre la manera en que la lectura cabe en los hábitos de ocio, las personas respondieron de esta manera: 

* En primer lugar está la televisión, le siguen las redes sociales y en tercero ver videos en TikTok, YouTube o reels en Instagram. La lectura ocupa la sexta posición de los compradores, frente a la décima en quienes no adquirieron un libro en el último año

* Los tipos de libros más populares, en orden: no ficción para adultos (como biografías, recetarios o ensayos), religión, científicos, ficción para adultos, libros juveniles y libros de texto

Entre las conclusiones a las que llegaron, se mencionó que, en general, las personas no consideran que los libros de literatura sean caros, pero definitivamente prefieren comprar un título cuando está en oferta. Una de las razones por las que la gente no compra libros es porque no hay librerías cercanas a su domicilio o lugar de trabajo. Mariana Bueno destacó que en Brasil esto no es desmotivante, porque en ese país se compra más en tiendas digitales. Pero en México parece que las personas prefieren ir a establecimientos donde puedan ver los libros de cerca y tocarlos antes de tomar una decisión. Así, se entiende que el libro impreso sea más popular, luego el Ebook y finalmente el audiolibro.

Los expositores mencionaron que esperan que este estudio pueda efectuarse cada año, para poder registrar tendencias o cambios en el comportamiento, y que a partir de ahí se hagan indagaciones más profundas, como lo que ocurre con los cómics y el manga, cuánto aumenta de un periodo al otro el consumo del audiolibro o que se haga una división que destaque los comportamientos por generaciones (boomers, millennials, z y Alpha). Quizá sea buena idea que se sumen más editoriales, para que así se soliciten datos más pertinentes. Lo que importa es que el engranaje ya empezó a girar.

 

Para más información contacte a:

Malumi González, coordinadora general de Prensa y Difusión, al teléfono (+52) 33 3810 0331, ext. 950