Marco Carboni
Invitado de Honor
Es un chef y restaurantero italiano originario de Módena, y radicado en Ciudad de México. Durante la última década se ha consolidado como creador de conceptos de hospitalidad que mezclan la artesanía italiana con el ritmo, la creatividad y la evolución gastronómica de México.
Se formó en cocinas con estrella Michelin junto con algunos de los chefs más influyentes del mundo, incluyendo Massimo Bottura, en Osteria Francescana; Gordon Ramsay, en Londres, y Dan Barber, en Blue Hill, Nueva York. Esa experiencia marcó una filosofía basada en la técnica, la temporalidad y el respeto absoluto por el ingrediente, al mismo tiempo que expandió su visión de la hospitalidad como algo que va mucho más allá del plato.
En Ciudad de México, Carboni ha desarrollado distintos conceptos que expresan diferentes facetas de su universo creativo. Sartoria ayudó a redefinir la cocina italiana contemporánea en la ciudad con la pasta fresca hecha a mano, una elegancia sobria y una profunda dedicación al trabajo artesanal. Pizzería della Madonna representa un lado más relajado y vibrante, construido alrededor de pizzas de larga fermentación, vino natural, música y la energía de la mesa compartida. Kill Bill refleja su fascinación por la cultura japonesa, los jazz listening bars y la vida nocturna urbana, combinando sabores inspirados en Japón con una atmósfera cinematográfica hi-fi moldeada por la música, la iluminación, el movimiento y una sensación de romance y teatralidad.
Durante la pandemia, cocreó Vinos Chidos, una tienda y selección curada de vinos enfocada en acercar vinos de mínima intervención y gran personalidad, a una nueva generación de consumidores. Más recientemente, expandió su universo creativo a escala internacional con Her, un modern diner ubicado en el corazón de Barrio de Salamanca, en Madrid.
Con todos sus proyectos, Carboni entiende la hospitalidad como un lenguaje sensorial completo, donde comida, vino, música, iluminación, diseño y atmósfera se unen para generar emoción, energía y conexión humana. Su trabajo se mueve con naturalidad entre la alta cocina y la cultura casual, entre la tradición y el juego, siempre con la intención de crear lugares que se sientan vivos.